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Bienestar & Nutrición
Refuerza tus defensas: Aliados contra el frío

Pese a que nuestro cuerpo está considerado una de las máquinas más perfectas, y dispone de un sistema de defensa muy diligente, hay épocas del año como el otoño y el invierno, que debido al frío, el organismo se resiente, favoreciéndose la propagación de virus y contagios. Pero el frío no es el único responsable;una dieta incompleta, el estrés y la falta de sueño continuado pueden deprimir el sistema inmunitario y dejarnos más desprotegidos frente enfermedades.

La nutrición es uno de los aspectos fácilmente modificables para reforzar las defensas, lo que incluye nuestra dieta diaria, y aquellos alimentos o elementos nutricionales que sabemos pueden repercutir positivamente en nuestro sistema inmunitario. Entre los más destacados, se encuentran:

- Frutas y verduras. Son la principal fuente de vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes, y constituyen una verdadera defensa para el organismo. Se recomienda una ingesta de cinco raciones al día, tres de frutas y dos de verduras. En cuanto a las frutas, se recomienda que una sea ración sea de cítricos, sobre todo por ser ricos en vitamina C, de especial interés por sus múltiples funciones: favorecer la resistencia a infecciones y ayudar a disminuir los síntomas del resfriado y prevenirlos. A parte de los cítricos, también son ricos en esta vitamina, el kiwi, el mango y la papaya. De entre las verduras, tienen especial interés las del género allium, como la cebolla, el puerro y el ajo, porque aportan alicina, compuesto azufrado con actividad antimicrobiana.

- Probióticos
. La flora intestinal juega un papel importante en la prevención de enfermedades, pues es parte de nuestro sistema de defensa. Por eso se recomienda mantenerla en equilibrio y para ello, se han introducido dos nuevos conceptos: probióticos y prebióticos. Los primeros hacen referencia a microorganismos vivos que enriquecen directamente la flora del intestino, y los segundos son sustancias que forman parte de algunos alimentos, sobre todo vegetales, que no son digeribles en sí por nuestro sistema digestivo, pero que sirven como alimento de las bacterias colónicas benéficas y, por tanto, tienen la capacidad de favorecer su crecimiento selectivo y su actividad. Ambos elementos tomados en cantidades adecuadas, producen efectos beneficiosos para la salud. Como probióticos, los más conocidos son los lactobacilos y los bífidus, utilizados en la elaboración de yogures y leches fermentadas. Los prebióticos más estudiados son la oligofructosa e inulina, que se encuentran de forma natural en verduras y frutas como el ajo, cebolla, puerro, espárrago, alcachofa, espinaca, plátano, etc.

- Própolis. Este producto de la colmena lo fabrican las abejas y se trata de una sustancia resinosa que contiene componentes con actividad antiséptica y antiinflamatoria. 

Por DKV Seguros