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Entrenamiento & Preparación
¿Por qué podemos subir de peso al empezar a hacer deporte?

Después de Navidades uno de los propósitos más seguidos es el de bajar de peso y hacer ejercicio. Pero es muy comun empezar a hacer ejercicio y no bajar de peso, alto totalmente normal durante las primeras semanas.

Si bien es cierto que notar que no se baja de peso después del esfuerzo de hacer ejercicio a diario es desmotivante, en este artículo vamos a explicarte qué es lo que le ocurre a tu cuerpo cuando haces ejercicio y no bajas de peso, incluso es normal subir de peso.¿Por qué?

¿Por qué no bajo de peso si estoy haciendo deporte?

Tu organismo detecta que le faltan recursos para afrontar ese esfuerzo físico. De esta forma, tu cuerpo comienza a adaptarse al ejercicio creando más tejidos como el muscular y acumulando más energía como el glucógeno. Esto hace que la báscula no lo note. Durante las primeras semanas no ganamos kilos de músculo, pero sí que estamos creando tejido muscular que antes no teníamos. Por lo tanto, el aumento de masa muscular es uno de los factores a tener en cuenta. Todo nuestro cuerpo está reforzándose para hacer frente al ejercicio.

Al hacer ejercicio necesitamos más energía que siendo sedentarios, y suele ser glucógeno, que se almacena en los músculos. El glucógeno retiene agua, algo que también suma y hace que el peso no baje todo lo que queramos. Además, si hacemos ejercicio aeróbico, el volumen de sangre puede aumentar.

¿Por qué no le pasa a todo el mundo?

Perder peso depende de muchos factores;La dieta, el descanso y el resto de actividad física que tengamos a lo largo del día van a jugar un papel muy importante a la hora de perder peso. Si hacemos ejercicio y mantenemos la misma dieta o incluso los primeros días de hacer ejercicio tenemos más apetito y comemos más, probablemente no consigamos perder peso. No es que el ejercicio no nos funcione, sino porque a la vez que perdemos grasa, lo estamos ganando debido a las adaptaciones creadas por el ejercicio. El ‘truco’ está en cambiar nuestros hábitos alimenticios.

Lo más complicado de adelgazar no es hacer ejercicio o dieta, lo más difícil es mantenernos motivados el tiempo suficiente para que notemos los resultados. El ejercicio y la dieta no es algo milagroso. Nuestro cuerpo necesita tiempo para adaptarse al cambio al que le hemos sometido. No te preocupes si al principio no bajas de peso como esperabas, o si además subes algo de peso. Al empezar a hacer ejercicio estás alimentando tus músculos, retienes más nutrientes y ganas volumen de agua, y al mismo tiempo estás perdiendo grasa, que ocupa mucho volumen pero pesa menos que el músculo. Llegará un momento en el que tu cuerpo se estabilizará y empezaremos a perder peso y volumen si seguimos un buen plan de ejercicio. No desesperes, este proceso puede durar hasta un mes. Por lo tanto, después del primer mes de ejercicio, deberás cambiar la rutina y aumentar intensidad y duración de cada sesión. Nuestro cuerpo necesitará un golpe de motivación para seguir esforzándose y notar resultados.

Es cierto que adelgazar es un objetivo muy comun, pero no es algo inmediato, sino un ejercicio a largo plazo donde a la vez que cambiamos nuestros hábitos poco a poco, nuestro cuerpo va asimilando esas pérdidas de ingestas y calorías. Lo normal e idóneo es perder una media de 300-500gr a la semana. Lo que supone 2 kilos al mes, pero lo más importante no será lo que marque la báscula, sino la pérdida de volumen y el aumento de masa muscular.

Por DKV Seguros